Vigotsky es uno de los autores que ponen de relieve la importancia de la creatividad y la imaginación como fuerza constitutiva del hombre y como valor para el desarrollo de las artes, las ciencias y las distintas objetivaciones del hombre. La imaginación es la virtud mediante la cual podemos trabajar simbólicamente sobre lo vivido, procesarlo, recuperarlo de la memoria, combinarlo en una forma nueva, avanzar conello hacia un futuro nuevo. La imaginación, entendida como el trabajo que el hombre hace en su interior con las imágenes, es una fuerza propia del hombre que le permite crear y crearse. Es una pulsión inherente y universal a todo ser humano.

En la actividad creadora del niño está además implícito un contacto con lo que él es. En el juego, en su continuo reproducir creativamente a través de la imaginación y crear a través del material que ha ido obteniendo su experiencia, el niño realiza una conexión entresu fuerza activa más propia y las condiciones del medio ambiente donde le ha tocado desarrollarse. La imaginación y la creatividad le permiten realizar este acoplamiento entre lo que trae y el paisaje al que es arrojado. La tensión latente que le es exigida al tener que adaptarse a un medio se ve asimilada por un proceso creativo donde aprehende el modo de ser de las cosas y de las relaciones, y donde se crea y ubica a sí mismo. El niño, el hombre, en esta necesaria relación con el medio donde se encuentra, en esta adaptación a unas condiciones ambientales particulares, a una situación, es activo, es creativo, es imaginativo. Sus fuerzas creativas y de imaginación son disposiciones que traemos y que nos son necesarias para bregar con nuestra condición de ser arrojados a un entorno.

Es fácil observar como estas fuerzas, si hay una instrucción desde el exterior, se ven rápidamente amenazadas. El hombre pasa de ser activo para ser pasivo. Deja de ser imaginativo, creativo, deja de estar despierto para dar cuenta de quién es, cómo es el mundo, y cómo se configura su lugar en esa relación, para ser un sujeto pasivo que aprende por lo que le enseñan. En esa situación la pobreza se ubica en los tres polos: en la riqueza de la realidad vivida, esto es, del mundo; enla riqueza de la noción de yo; 1 y en mi papel en él, es decir, mi capacidad para encontrar significado, en mi relación.

Cuando hablamos de posibilitar un marco activo de aprendizaje incluimos la posibilidad de hacer uso de estas fuerzas de imaginación y creatividad. Para comprender la importancia de la manifestación de la fuerza activa, por tanto, nos es muy útil darnos cuenta de la relevancia que tiene para el hombre individual y para la vida colectiva la existencia de esta cualidad imaginativa. Para Vigotsky existen dos impulsos básicos en el hombre. Uno es el reproductor o reproductivo, que hace uso de la memoria, que se centra en la repetición, y que nos es absolutamente fundamental para poder manejarnos en nuestro día a día por cuanto nos pone en contacto con lo ya sucedido y en las destrezas que nos han sido válidas. Este impulso no crea nada nuevo.

El segundo impulso es el creador o combinador. Esta función nos permite estar ubicados hacia el futuro, hacia lo que vendrá, siendo a su vez la capacidad combinadora de las experiencias acumuladas. Vigotsky subraya con acierto que la imaginación, más allá de su acepción vulgar, “como base de toda actividad creadora, se manifiesta por igual en todos los aspectos de la vida cultural, haciendo posible la creación artística, científica y técnica.” (p. 4). Esta dimensión creadora de la imaginación se desarrolla hacia objetivaciones externas como los productos de la técnica, pero también, de modo muy ostensible, hacia productos internos, dimensión que podemos apreciar en la música, la poesía, el mito u otras artes. En definitiva, al hablar de actividad espontánea y autónoma, al hablar de juego libre, hemos de percatarnos de que estamos hablando de una pulsión fundamental dentro de la vida del hombre. Es una pulsiónque nos permite ser. Nos permite orientarnos, darnos cuenta de nosotros mismos, adaptarnos, y hacer uso de nuestra inteligencia al vernos en un medio ambiente determinado. “Es mucho menos evidente y, por tanto, más importante, la acción de otro factor: elmedio ambiente que nos rodea (…) Frecuentemente vemos en la imaginación una función exclusivamente interna, independiente de las condiciones externas, o en todo caso, dependiente de estas condiciones por un lado, un tanto en cuanto estas condiciones determinan el material en que debe trabajar la imaginación. Por lo que al propio proceso imaginativo se refiere, su dirección, pudiera de primera instancia parecer orientada sólo desde el interior por los sentimientos y las necesidades del hombre, condicionado por lo tanto a causas subjetivas, no objetivas. Realmente no es así, desde hace mucho tiempo que la psicología estableció una ley según la cual el ansia de crear se encuentra siempre en proporción inversa a la sencillez del medio ambiente” (p. 16).

En el niño quizás no se le haya dado la importancia que tiene al juego y la actividad espontanea porque no estamos en contacto con el peculiar estado de conciencia del niño pequeño, y también porque entendemos que el adulto está contacto con la realidad, con un estado de cosas más objetivo, y el niño sin embargo todavía está acercándose a esa descripción desde un lugar todavía muy imaginario. Sin embargo lo que nos falta es una comprensión adecuada del papel y el valor de la imaginación y la creatividad. Esta comprensión pasa por abandonar la idea de que se trata de personas con una cierta capacidad para formar algo nuevo en su disciplina correspondiente, para dar paso a entender la imaginación y la creatividad, como una función básica y constitutiva del hombre,una función mediante la cual el hombre conforma una descripción de sí mismo y del mundo a través de la cual se vive. Esta descripción es una creación que se objetiva para el propio sujeto, en la infancia primero de manera irreflexiva, en la edad adulta con una posible autoconciencia, y en cualquier caso conformada a través del trabajo imaginativo y creador expresado en una serie particular de vivencias que en la infancia, debido a su espontaneidad, hemos llamado juego. Hay una dialéctica que se produce en la conformación de lo que será para nosotros el ser de las cosas que va sucediendo a través de este proceso imaginativo. Vigotsky establece cuatro formas básicas en que la actividad imaginadora se liga con lo que él llama la realidad, o lo que a día de hoypodríamos llamar, con Heidegger, lo que será para nosotros la descripción de lo ente. Y nos dice: su comprensión (la de la relación entre imaginación y realidad) nos permitirá ver en la imaginación no un divertimento caprichoso del cerebro, algo perdido del aire, sino como una función vital y necesaria”.

La primera forma en que la imaginación se liga con la realidad, nos dice Vigotsky, viene determinada por el hecho de que “la fantasía se construye siempre con materiales tomados del mundo real”. “La actividad creadora de la imaginación se encuentra en reacción directa con la riqueza y la diversidad de la experiencia acumulada por el hombre, porque esta experiencia ofrece el material con el que se erige sus edificios la fantasía”. (p. 8)

La segunda forma no se limita a reproducir lo que asimila de pasadas experiencias, sino que partiendo de ellas, crea nuevas combinaciones” (p 8). Esto se refiere a nuestra capacidad de ver y entender procesos que no hemos vivido: “en tal sentido, la imaginación adquiere unafunción de mucha importancia en la conducta y en el desarrollo humano, convirtiéndose en medio de ampliar la experiencia del hombre que, al ser capaz de imaginar lo que no ha visto, al poder concebir basándose en relatos y descripciones ajenas lo que no experimentó personal y directamente, no está encerrado en el estrecho círculo de su propia experiencia, sino que puede alejarse mucho de sus límites asimilando con ayuda de la imaginación, experiencias históricas o sociales ajenas” (p. 9).

La tercera formaque analiza Vigotsky, muy interesante, es la que hace referencia al “enlace emocional”. La emoción supone un filtro por el que percibo la realidad, por el que la percepción de la vivencia se tiñe y se nos aparece con una determinada cualidad. El sentimiento en el acto creador tiene una función catalizadora. “Sentimiento y pensamiento mueven la creación humana” (p. 12).

La cuarta forma apunta al hecho de que a través de la fantasía algo nuevo puede aparecer en la experiencia, ejerciendo una influencia efectiva en lo que le rodea. Vigotsky resume el producto de la imaginación como conformando un círculo que se concluye con la objetivación concreta de ese algo nuevo: “Estos productos de la imaginación han atravesado una larga historia que convendría acaso resumir en un breve esquema: cabe decir que han descrito un círculo en su desarrollo. Los elementos que entran en su composición son tomados de la realidad por el hombre, dentro del cual, en su pensamiento, sufrieron una compleja reelaboración convirtiéndose en fruto de su imaginación. Por último, materializándose, volvieron a la realidad, pero trayendo consigo una fuerza activa, nueva, capaz de modificar esa misma realidad, cerrándose de este modo el círculo de la actividad generadora de la imaginación humana” (p. 11).

“La propia ciencia, por lo menos la ciencia natural,no es posible sin imaginación. Con su ayuda atisba Newton el futuro y Cuvier el pasado. Las grandes hipótesis, de donde nacen las grandes teorías son en esencia hijas de la imaginación.” (p. 20)

Vemos como resulta de este análisis del proceso imaginativo la conformación de un proceso constante entre ese interior del organismo que se adapta asimilando sus experiencias e integrándolas a su continuo para constituir en esa relación una aparataje disposicional para poder ser en la vida. La actividad creativa, ejemplificada en su máxima expresion en el juego libre y espontáneo infantil, nos habla de esta pulsión esencial al hombre donde se ve ligada de manera natural la fuerza activa y el ambiente. “La imaginación en general son necesarias tanto en el arte como en la ciencia y sin esta capacidad (…) la humanidad no hubiera podido crear la astronomía, ni la geología, ni la física” (p. 11).